Compartir Pagina

Carlos Slim Helú es un empresario mexicano de origen libanés. Ha sido seleccionado por la revista Forbes, como el más rico del mundo, más que el empresario estadounidense Bill Gates. Dicen que es como el Rey Midas, porque todo lo que toca lo convierte en oro. Carlos Salinas le vendió, a precio de ganga lo que antes fue Teléfonos de México (Telmex), compañía del Estado Mexicano, con participación privada. El 51% era del gobierno federal y el 49% de particulares. Desde 1972 la había expropiado Luis Echeverría, pero daba pésimo servicio. Con Telmex, como hoy se llama hizo una gran fortuna, cómo no , pues no sólo le vendieron a precio de fierro viejo una gran compañía de comunicaciones, con un mercado cautivo de millones de consumidores, sino que, además de permitir que el pago fuera en abonos y cubriéndolos con el propio dinero de la empresa, le otorgaron el monopolio de la telefonía de tierra. Así quién no se hace multimillonario. Muchos dicen que el verdadero dueño de Telmex es Salinas de Gortari, es parte de las leyendas urbanas de nuestro país, lo que sí es cierto, fue que permitieron a la empresa de Slim, que pagara en abonos y comprara las acciones a los demás socios, quedándose con el control completo, rompiendo las reglas constitucionales que impedían el monopolio privado. Así fue como Slim y su grupo fueron haciéndose de dinero. Al poco tiempo abrieron el mercado de la telefonía celular, pero ya para entonces Slim dominaba el mercado.

El argumento para la venta es el mismo que ahora se da para privatizar los energéticos, que se requería una gran inversión para expandir la telefonía y que el gobierno no los tenía, por eso se vendía al sector privado. La privatización de la telefonía fue en 1990, sin un marco regulatorio adecuado, lo que permitió a Slim hacer lo que quisiera; fue hasta 1995, que se emitió una ley sobre la materia. La telefonía mexicana es de las mas caras del mundo, sobre todo en larga distancia. La telefonía celular, por su parte, fue fuente de incontables ganancias, recuérdese, que antes del 2000 se cobraba por minuto, aunque no se utilizara el tiempo. Grandes ganancias a costa del pueblo. Hoy el grupo Carso está en la minería, petroquímica, televisión Azteca y Televisa, también en el New York Times tiene importantes acciones. Tiene muchas otras actividades económicas, pues actualmente su grupo esta formado por 200 empresas. ¿Es Slim el rey Midas? No del todo cierto, ni en todos los casos. En Baja California, compro el grupo Dorian’s, uno de los mas dinámicos y rentables de la región noroeste del país, se lo dio a su yerno para que lo administrara y en poco tiempo, lo quebró. Su yerno tomo las decisiones equivocadas. ¿Sucederá lo mismo con el que construirá el nuevo aeropuerto? Lo mismo sucedió con el grupo Sanborn’s el cual también fue comprado por el grupo de Slim. Antes de la compra había 34 restaurantes. Actualmente únicamente 16; la mayoría de los cerrados fue por bajas ventas. De 1999 al 2005, la empresa perdía dinero, por eso fue incorporada de lleno al grupo Carso, para consolidar sus perdidas con la ganancia de las demás. Por qué traigo a la discusión a Carlos Slim, porque se metió de lleno a la defensa del nuevo aeropuerto de la ciudad de México. Una obra cuestionada por su ejecución, su licitación y los aspectos técnicos. Se señala que es una obra maestra de la corrupción, que la quisieron licitar antes de terminar el sexenio, para que el nuevo gobierno, que todo parece indicar encabezará Andrés Manuel López Obrador, no pudiera hacer nada y ellos se llevaran la comisiones.

Muchos científicos y expertos entre otros del Instituto de Geología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) o el ex director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) el ex militante del Partido Acción Nacional (PAN), José Luis Luege Tamargo; el ex director de la Facultad de Ingeniería de la UNAM y ex subsecretario de la Secretaría de Comunicaciónes y transportes (SCT), Javier Jiménez Spriu o el científico alemán de origen mexicano, Raúl Rojas González, reconocido y laureado en el mundo entero, consideran el ex lago de Texcoco como peligroso, pues es fangoso y se hunde un metro anualmente, terreno que a todas luces es inapropiado para un aeropuerto con el movimiento aéreo, planeado para recibir a 68 millones de pasajeros al año. Componerlo después saldrá mas caro que dejar de construirlo ahora. Slim salió a la defensa del proyecto mas ambicioso de Peña ¿por qué? Porque su yerno (¿otro?) es el arquitecto del proyecto y el grupo Carso ganó una licitación para construir la pista 3 y la nueva terminal, proyecto que asciende a una inversión de 85 mil millones de pesos.

 

 

Claro se entiende que este a favor del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (NAICM) pues ganará una fortuna, se vale, pero que no pretenda en erigirse en defensor de los intereses del pueblo, porque eso nadie se los cree. Estoy casi seguro que el NAICM saldrá mal si continúan construyéndolo en el ex Lago de Texcoco y si la construcción esta a cargo del yerno de Slim y su socio el británico, Norman Foster, quien tiene fama de hacer obras de relumbrón, llenas de cristales, que hacen carísimo su mantenimiento.

 

 

 

Por eso, también estoy de acuerdo que se deben detener las licitaciones y la obra en este momento y que el nuevo gobierno, después de un análisis técnico y financiero, decida si lo continua o cambia de proyecto. Dicen que el proyecto es muy urgente, pero será terminado hasta 2050 ¿Por qué se apresuraron a licitar esta magna obra? muy sencilla la respuesta, para que los funcionarios actuales ganen la comisión y la hagan sus amigos y los que apoyen para las campañas. Carmen Aristegui informo que la barda perimetral del NAICM, le sobre cargaron el 89% de su costo original. ¿Por qué el Fiscal Anticorrupción y el Fiscal General de la República no se han nombrado? porque hubo acuerdo que se esperarían hasta saber el resultado de la elección presidencial. Entonces ¿por qué no hacer lo mismo con el aeropuerto? ¿por qué se metió Slim al debate? o ¿por qué lo metieron? si por su fortuna goza de buena fama. Ahora tendrá que aguantar todos los embates que le hagan de todo tipo. Por ser un beneficiario de la obra, no tiene calidad moral para participar en el debate. Es parte interesada. Claro que lo defiende, si aunque tenga mucho dinero, le representa 85 mil millones de pesos… además de darle chamba a su yerno.

 

Publicado el día Jueves 19 de Abril de 2018.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *