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Que ha pasado? Cómo llegamos a esta situación tan terrible. Asesinatos, robos, asaltos, secuestros, violaciones, fabricación de pruebas para inculpar a inocentes. Donde perdimos la pista? . Donde perdimos el norte? A mí me toco todo el sexenio de Ernesto Zedillo construir nuevas instituciones para enfrentar exitosamente el crimen común y el organizado. Durante estos seis años se sabía a dónde se quería llegar y con que instituciones y normas. Para empezar, jubilamos a todos los ministros de la anterior Suprema Corte. Había sospechas serias de que varios estaban involucrados con el crimen organizado, pero no había suficientes elementos. Se decidió cortar por lo sano. Jubilarlos a todos.

     Crear otra Corte, con otra filosofía, más fuerte, más independiente, más pequeña, que se acercará más a ser una corte constitucional. . Se nos acusó de golpe de estado jurídico, porque se fueron todos. Era necesario. Le quitamos poder político a los ministros, que se habían repartido el país, para designar jueces y magistrados. Creamos el Consejo de la Judicatura , para la disciplina y administración del todo lo que era judicial, dejando exclusivamente los asuntos jurisdiccionales para los jueces. Yo era el Presidente de la Comisión del Senado que dictaminó y me dejaron bateo libre. Ni el Presidente ni su gabinete intervino. Los senadores decidimos con total independencia, incluyendo la integración de la Corte. Muchos de los favoritos no llegaron, a pesar de recomendaciones. En la creación del consejo cometimos un error, la integración propuesta por el Presidente


Zedillo era de 4 integrantes de afuera del Poder Judicial y tres del seno del propio poder, nosotros cambiamos esa correlación y le dimos 4 al poder judicial y 3 externos. Este pequeño cambio ha generado que el verdadero poder del Consejo sea su Presidente, quien es a su vez es el Presidente de la Corte. Nunca pensamos en la disciplina que impone el Presidente y que nadie le contradice de fondo. Eso debe modificarse en cualquier momento. Pues de hecho el poder administrativo y disciplinario recae en el Presidente, concentrando mucho poder. En esa misma reforma creamos la acción de inconstitucionalidad y la controversia constitucional, instituciones que han modificado muchas veces las arbitrariedades en el sistema político mexicano. Como era algo nuevo, el piso para solicitar estas acciones lo pusimos muy alto, es algo que también hay que modificar. Se creo también la Ley que estableció el sistema de coordinación nacional en materia de seguridad pública. Se hizo concurrente para los tres ordenes de gobierno esta materia, pues antes era solo municipal. Se fortaleció la PGR y el nombramiento de su titular dejos de ser facultad presidencial. Se reformaron los conceptos constitucionales de flagrancia y reincidencia. Se hicieron las reformas en contra del crimen organizado. Se permitieron las escuchas electrónicas,con orden judicial, los agentes encubiertos y los testigos protegidos. Se creo la Policía Federal, para que con la presencia de este cuerpo, cada vez menos se utilizará a las fuerzas armadas en tareas de policía, el ejercito incluso presto 5 mil policías militares, como base de la PFP. Se modificó el sistema penitenciario. Se tomaron medidas contra el patrimonio de los narcos, para que su muerte no lavara sus recursos mal habidos. En fin, fueron muchas y muy variadas reformas para enfrentar con éxito a la delincuencia. Había pues una estrategia bien definida. Pero, aquí viene el pero,no hubo continuidad,lo que fue un éxito en materia democrática, sacar al PRI de los Pinos en 2000, se convirtió en el talón de Aquiles en la lucha contra la delincuencia,


pues ni los gobiernos de Fox ni de Calderón, estuvieron a la altura del reto, tampoco de sus colaboradores. Creció el poder político del narco, su capacidad económica. Su violencia. Los jefes policíacos se convirtieron en empleados de los delincuentes. Antes de eso era impensable que atentaran contra un jefe. Si había corrupción, indudable. Pero esta era caso por caso y no como franquicia, como ahora, para delinquir. No se siguieron con los proyectos en marcha. La PFP, no siguió preparándose y, por lo contrario, se metió más al ejército en labores policíacas. Por recomendaciones del general colombiano Naranjo, se creo la gendarmería, con aparente duplicación de la PFP. El sistema nacional de seguridad pública es un fracaso. Ha aportado miles de millones de pesos y nos hay avances sustantivos en los cuerpos policíacos estatales y municipales. Como hay corrupción, el dinero se gasta en autos, aparatos de espionaje electrónico, equipo policíaco, botas, toletes, uniformes, todo, absolutamente todo con sobre precios. Todo es negocio. De todos los órdenes de gobierno. Sobre todo en las presidencias municipales. Los sistemas de confianza están naufragando, sino fuera asi porque hay tantos casos de comisión de delitos por agentes policíacos. Todo se compra, todo se corrompe, ante la ambición desmedida de las personas a cargo de estos temas. Los famosos sub sistemas de registro de policías, para que nadie entrara a un cuerpo policíaco con antecedentes, o habiendo sido corrido de otros no se le admita, son farsa. Los otros como el de órdenes de aprehensión o registro de voz para nada sirven. Desde el 2000 se colapsó el sistema. Lo más grave, con el Presidente Calderón se fabricaron pruebas falsa, para obtener éxitos publicitarios.

     Ahí está el caso de la francesa y ahora el de las indígenas queretanas. Que nadie va a ser castigado? Que se quedara impune sus acciones. No crean que el asunto cambio con Peña. Un día cuando aún era gobernador, López Dóriga le preguntó que se le señalaba como el próximo candidato a la presidencia por el PRI y que que haría el en caso de ser Presidente. Me quede perplejo ante la contestación, dijo Peña,» lo mismo que Calderón, pero con algunos cambios» en ese momento me dije, este no tiene ni la menor idea del problema y cómo solucionarlo. La realidad así lo ha demostrado, dijo que bajaría la tasa de homicidios doloso y que serían mucho menos que los de Calderón y ya no cumplió. Su sexenio será el más violento de la historia. En estos momentos según cifras oficiales van 75475, contra 63094, de Calderón en el mismo periodo. El mes de Enero subió el 34% de homicidios ,1938 para ser exactos y en 25 estados de los 32 ha aumentado los homicidios. La situación es tan grave que el Presidente Trump dice que no podemos con el paquete y nos puede mandar el ejército americano para ayudarnos. Es tan real la ineficiencia que se está discutiendo una Ley para darle al ejército más atribuciones de policía, muchas anticonstitucionales. Otro problema no valorado es el nuevo sistema penal, que tanto presumen y que es obra de Calderón, pero con la anuencia del PRI,


Cesar Camacho, ahora diputado y en 2008 también, era de los más entusiastas. Muchos alertamos de los que pasaría con este sistema, pero querían parecer gringos, que no hicieron caso de los ejemplos de fracaso en Guatemala, El Salvador o Chile. Hoy, por no estar capacitados los policías para aplicar este sistema, son numerosos los casos que los tribunales deben dejar libres a los delincuentes, no por culpa de los jueces, sino por la mala integración de la averiguación, o por la violación de derechos humanos, por los abusos,por la tortura que realiza para obtener confesiones. Por no darle a conocer sus derechos, por entrar a domicilios sin orden de cateo, esto hacen mucho los militares, Ahí está ya el caso clásico de Ayotzinapa. Hoy se intenta aplicar dos medidas equivocadas, según yo. El mando único y la creación de fiscalía autónomas. La última es pura farsa. La primera fue en Chiapas y Jorge Carpizo, que había estado trabajando mucho sobre la independencia del ministerio público me dijo un día en corto, el caso chiapaneco es el ejemplo más palpable de lo que no se debe hacer. Es pura simulación. Si es cierto, el ejecutivo sigue mandando. Se los digo yo que fui ministro de Justicia en Chiapas y esa fue una de las causas por las que renuncie, el gobernador te quiere decir que hacer y que no hacer. El mando único no resuelve el problema de la corrupción, ineficiencia e impunidad, los tres ejes en los que descansa la inseguridad. Se requiere seguir trabajando en la carrera policíaca, ahí está la solución. Policías bien entrenados,orgullosos de su trabajo, reconocidos por la sociedad, con carrera de honor y conocimientos. Que un recluta pueda llegar a ser jefe policíaco, no como hasta ahora por recomendación o compadrazgo. Que sea bien pagado, que tenga beneficios sociales y reconocimiento ciudadano. Bien capacitados en técnicas de investigación. Esa es la única solución. Perdón amigos, pero no se ve por dónde. Ningún candidato, ni López Obrador tiene una estrategia para vencer a la delincuencia. Se requieren políticas de estado. Con bases firmes y bien pensadas. Que no cambien cada seis años y no se ponga a amigos o recomendados en los puestos claves.Seguir por este camino solo nos conducirá al fracaso.

 

Publicado el día Sábado 4 de Marzo de 2017.

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