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Hace unos años, Fernando Ortiz Arana, líder legislativo priista, me contestaba una pregunta sobre el liderazgo cameral. Me dijo: “la posición del líder es de sacrificio, siempre de buscar consensos”. Sí, el líder debe buscar convencer y no vencer a la oposición. Debe ganar por la fuerza de la razón y no siempre por la de los votos.   En otra ocasión, mi querido amigo, ya fallecido, don Gabriel Jiménez Remus, líder de la oposición panista en el Senado, le dijo al líder priista, “si vas a utilizar a Amador en las negociaciones, no lo metas también al debate político”. ¿Por qué decía eso Gabriel? Porque sabía muy bien que las ofensas de los debates tardan en sanar y si eres el que negocia y además el que debate con las oposiciones se te complica alcanzar acuerdos, por las malas experiencias que dejan algunos debates. Lo digo por la virulenta participación del líder de MORENA en la Cámara de Diputados, Mario Delgado. Se le olvidó que ya no es oposición y que como líder debe buscar acuerdos para legitimar las iniciativas de AMLO. Sí, es cierto, para las reformas legislativas no necesitan a nadie y seguro alcanzarán los apoyos necesarios para reformar la Constitución, pero si quiere legitimidad también deberán aprobar el PRI y el PAN las iniciativas.

Hay personas que no entienden los momentos. En el caso de Mario Delgado me parece que buscó el lucimiento personal, cuando pudo ser otro su discurso, llamando a la concordia y a los acuerdos, pues la etapa electoral ya terminó y la violencia verbal también. Debió haber sido magnánimo y aceptar la disposición del PRI y del PAN a apoyar las iniciativas que enviara el Presidente Electo. Pero perdió esa gran oportunidad. Se vio como un opositor rijoso, que hablaba para las galerías. Su actitud violenta también pone en riesgo la sesión del 1º de Diciembre en la cual AMLO será envestido como Presidente de México. Qué diferencia con el discurso de Ricardo Monreal, líder de MORENA en el Senado, cuando declara que no habrá vendetta ni desquites en el Congreso. Esa es la diferencia de un político y un hombre de Estado. El primero actúa para lo cotidiano, el segundo ve al futuro. Mario Delgado no aprende del propio Presidente Electo, quien ha sido conciliador con todos, incluyendo con quienes los atacaron terriblemente. Eso es pensar en el país y no en el aplauso fácil. Ha sido el propio AMLO quien lo reconviene cuando declara que lo que el país necesita es “reconciliación nacional” y que ya basta de pleitos en el Poder Legislativo.. Sí, en efecto, la elección ya pasó, ahora se gobierna para todos los mexicanos. El PRI, PAN y PRD, ya pagaron electoralmente sus errores y equivocaciones, ahora hay que buscar acuerdos. Yo recuerdo que el PAN y Calderón perdieron una oportunidad histórica para transformar al país, sobre todo Fox, pues nunca abandonó el tono de oposición; los mismos, sus legisladores en ambas cámaras. Hablaron y criticaron abiertamente al sistema, pero no lo transformaron. La Cámara de Diputados es muy importante. O el líder de MORENA abandona ese tono de violencia y ataque, o habrá que cambiarlo por otro negociador y reconciliador que cree en el clima adecuado para alcanzar acuerdos.

Solo Porfirio Muñoz Ledo se portó como un gran señor, conocedor, tolerante, irónico y con experiencia. Nunca perdió el control de la dirección de la Cámara, tampoco nunca ofendió a nadie. El Poder Legislativo reclama cambios profundos, que nadie, ni AMLO está proponiendo. Para empezar hay que regresarle la obligación al Presidente para asistir a la apertura de sesiones y dialogar con los partidos, en una comunicación, normada, democrática y cortés. Que reconozca que hay diferencia de estatus entre el Presidente y un legislador, no menos o más, solo diferente, y que se debe respetar la investidura presidencial. El Presidente debe responder pregustas, que sean rápidas y concisas, como pasa con el Primer Ministro del Reino Unido, quien todos los miércoles de cada semana, acude a la Cámara de los Comunes y responde durante 15 minutos las preguntas que le haga la oposición y sus propios compañeros de Partido. Gana la Cámara, gana el Presidente, gana la Nación y la democracia. Así, en un intercambio de esta naturaleza, la nación y el pueblo siempre están informados y el poder presidencial sujeto al escrutinio público. Desde 2008 he criticado esa pantomima de solo entregar el informe escrito y después, en un acto cortesano, lleno de aplaudidores, dizque se informa a la nación. Esta omisión ha sido un agravio a la Nación y al Poder legislativo y se ha impedido, por miedo, que los poderes Ejecutivo y Legislativo puedan dialogar sobre el estado que guardan los asuntos públicos del país.

A mí me gustó mucho la propuesta de AMLO de que el Presidente vaya nuevamente a la sesión de apertura del Congreso a dialogar y a presentar su programa legislativo anual. En el artículo que he escribi en septiembre de 2016 y 2017 desarrolle la propuesta de un nuevo articulo 69 que regule la presencia del Presidente en las Camaras, por su importancia aquí los reproduzco nuevamente: a) No es un debate entre poderes, sino un mecanismo de colaboración e información. b) El Presidente enviará al Congreso, a través de la Cámara de Diputados, el informe por escrito, quince días antes del de la apertura de sesiones. c) Los grupos parlamentarios, antes de siete días del día de la apertura de sesiones, enviarán al Presidente, por conducto de la Cámara de Diputados, sus cuestionamientos al informe escrito o a su política. d) El Presidente entregará al llegar al Pleno, al Presidente del Congreso, el informe por escrito. Inmediatamente escuchará los planteamientos de los grupos parlamentarios. e) No procederán intervenciones o interrupciones por parte de los legisladores. f) Los líderes de las fracciones parlamentarias establecerán la posición de su partido en una exposición que durara el tiempo que sea acordado. Estas intervenciones se realizarán en orden creciente en razón del número de diputados de cada grupo partidista. g) Al término de las intervenciones de los grupos parlamentarios, el Presidente dará respuesta puntual a los grupos parlamentarios de sus críticas tanto las escritas como las presentadas oralmente y pronunciará un mensaje político a la nación, en el cual deberá incluir su programa legislativo anual. h) El Presidente del Congreso retirará el uso de la palabra a quienes no respeten la investidura presidencial o actúen distinto a lo establecido en la norma constitucional , y el acuerdo parlamentario legal. i) La totalidad de los debates será transmitida en vivo por radio y televisión a todo el territorio nacional en uso del tiempo en los medios electrónicos que por ley le corresponden al Estado. j) Si el Presidente del Congreso considera que no existen las condiciones de cortesía y respeto a la investidura del Presidente los Estados Unidos Mexicanos, dará por cumplida la obligación presidencial y finalizará la sesión.

 

Publicado el día Martes 4 de Septiembre de 2018.

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