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En el debate en el que participaron los aspirantes a la Presidencia, para muchos politologos y analistas quien gano fue el candidato por el Partido Acción Nacional (PAN). ahora sabemos que fue elocuente pero mentiroso y perverso. Si, Ricardo Anaya dijo muchas mentiras; mentiras que todos los candidatos utilizaron también para criticar o tratar de evidenciar al aspirante por el Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) Andrés Manuel López Obrador (AMLO). La principal crítica fue sobre la famosa amnistía propuesta por AMLO durante la campaña. Anaya sostuvo una mentira tras otra sobre este tema: Que se había intentado en otras naciones y que habia fracasado; se le olvido o no sabia el éxito de la Ley de Amnistía en 1977 en España? Asevero, falsamente, que en Colombia había aumentado el delito por esta ley. Mentiras y más mentiras.

Se le olvido que fue un esfuerzo honesto del gobierno de Colombia para incorporar a la institucionalidad a guerrilleros y autodefensas. De hecho Colombia ha legislado varias leyes de Amnistia y mismas que tuvieron efectos muy positivo para alcanzar la paz en esa nación. Por otro lado, ignorante de la historia de México, de la antigua y de la reciente, siempre mintió sobre las leyes de amnistía. López Obrador no cayó en el juego de ninguno de los candidatos y en un formato que no permite contestar a cada uno de los ataques, contestó de manera general. Todos los candidatos que atacaron la Ley de Amnistía mostraron una gran ignorancia de los que es la amnistía, pero también un gran perversidad, pues intentaron que se viera como algo monstruoso: la aprobación de una Ley de Amnistía y cómo también hay una gran ignorancia entre los comunicadores o complicidad con algunos candidatos, se rompieron las vestiduras y han creado un escándalo, en torno de una propuesta que debe ser analizada profundamente. Amnistía viene del latín y significa “olvidar”. No es lo mismo que el indulto, la amnistía es una ley que emite el Congreso para obtener la paz, que borra de la memoria pública, cualquier delito que se encuentre entre los establecidos en la ley.

La Ley de Amnistía no es una novedad en nuestro país, es un mecanismo para lograr la paz social y la tranquilidad de un país. La Ley que primero recuerdo fue la emitida en 1870, por Benito Juárez. (La recuerdo bien porque me la preguntaron en mi examen de Derecho Constitucional y no la supe), para que se incorporaran a la vida del país, muchos de los que se levantaron en contra de la república y las Leyes de Reforma. Esta Ley solo excluyó de la amnistía a los generales en jefe y al Archiduque Maximiliano, a quienes fusilaron. Por cierto, muchos de los amnistiados mataron y combatieron despiadadamente a los liberales. Recuérdese la ley que expidió Maximiliano proponía que se tratara a los liberales como terroristas y al ser detenidos, sin causa previa, se les fusilara. Como dato curioso, la Ley fue la base para que regresara a mexico Antonio Lopez de Santa Ana. Por su parte, Sebastián Lerdo de Tejada también proclamó una Ley de Amnistía con el propósito de perdonar a todos los que aún quedaba sin beneficiarse de los preceptos que propuso Juárez. Esta Ley no admitía ninguna excepción,los perdonaba a todos quienes apoyaron la invasión francesa.

Los Cárdenas (Lázaro y Cuauhtémoc) también expidieron Leyes de Amnistía. Lázaro con base en facultades extraordinarias para legislar, para perdonar a quienes se levantaron en armas contra su gobierno, como Saturnino Zedillo. Cuauhtémoc, a través de una ley local perdonó en Michoacán a campesinos que sembraban drogas, que eran pobres diablos engañados por los narcos y que poco sabían lo que estaban haciendo. En 1978, como parte de la Reforma Política, se emitió una ley de amnistía para perdonar a terroristas mexicanos, miembros de la “Liga 23 de Septiembre” o “el ejercito de los pobres” entre otros, quienes había robado bancos, secuestrado y asesinado a mucha gente; no obstante se les otorgó la amnistía y, con el tiempo, muchos se convirtieron en diputados y senadores. Esta ley al exonerar a miembros de grupos subversivos e incorporarlos a la institucionalidad, inició la transición democrática de México.

Más reciente a nuestros días, después del levantamiento de los integrantes del Movimiento Zapatista de 1994, en Chiapas, los insurrectos, no obstante que habían matado a miembros del ejército, secuestrado civiles, quemado casas y propiedades públicas, fueron amnistiados. Otro ejemplo, aunque no es propiamente Ley de Amnistía, fue la reforma que introdujo los testigos protegidos en nuestra legislación, misma que perdona a ciertos delincuentes, que proporcionen información para detener a otros de mayor envergadura. A mí me tocó participar en la aprobación de las dos últimas. En ambas hubo gente que no las comprendía ni aceptaba en el momento que fueron propuestas, pero fueron aprobadas una, para pacificar el sur del país y, la otra, para combatir mas eficazmente el crimen organizado. El artículo 36 de la Ley de Testigos señala que el miembro de la delincuencia organizada que preste ayuda eficaz para la investigación y persecución de otros miembros de la misma, podrá recibir beneficios. De este breve recuento de la historia nacional, observamos que este tipo de Leyes no son una novedad, son instrumentos jurídicos, para alcanzar la paz, para restañar heridas sociales. La amnistía tiene los límites que marca la propia ley, algunos son originados en el derecho internacional: los que realizan delitos de lesa humanidad, no pueden ser amnistiados. La ley determinaría quien sí y quiénes no, son sujetos de la amnistía. En el caso de lo que propone López Obrador, tendrían que fijarse eso: limites; por ejemplo tal vez los grandes capos y los asesinos masivos, no serian sujetos de esta ley. Vivimos una guerra descarnada que diariamente azota nuestras ciudades. Un gran violencia de todo tipo, sufrimos millones de habitantes del país. Una guerra estúpida, sin objetivos claros, sin operaciones de inteligencia. Es tiempo de que se detengan estas masacres. Ya basta de seguir con estas políticas que han fracasado. Cuando se sigue haciendo lo mismo, se tienen los mismos resultados. Es tiempo de cambiar, de asumir políticas audaces que peguen en el centro del problema. Yo sí creo que la Ley de Amnistía que propone AMLO, bien estudiada, bien trabajada, podría traer paz al país, pero requiere una visión de estadistas y una perspectiva a largo plazo.

 

Publicado el día Miércoles 16 de Mayo de 2018

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